1. Las primeras investigaciones sobre el
lenguaje nos remontan a la época de los retóricos, cuando la palabra era el
instrumento para obtener la victoria en las disputas discursivas.
La retórica conseguía hacer el discurso
consciente de sí y hacía de la persuasión un fin. La técnica fundamentada sobre
el conocimiento de las causas que generan los efectos de la persuasión, concede
un poder a quien la posea: el poder de disponer de las palabras sin necesidad
de las cosas, y, a través de ello, lograr el sometimiento de las personas.
Persuadir para controlar
Los retóricos, junto con los oradores y filósofos,
se veían obligados a buscar formas adecuadas para refutar las tesis propuestas
por otros. Ello implicaba el análisis de la validez de argumentos y
razonamientos, echando mano de diversas estrategias.
Un razonamiento tiene una estructura, una
validez y una finalidad. Es en esta teoría del razonamiento donde hay que
buscar los orígenes de la investigación lingüística.
Protágoras, interesado por el uso correcto de las
palabras, hace observaciones sobre la sinonimia y nos proporciona la primera
muestra de la clasificación de enunciados. Reconoce y establece una distinción
entre la súplica, la pregunta, la respuesta y la orden o mandato.
Alcidamos clasifica las expresiones en
afirmaciones, negaciones, preguntas y apelaciones.
Platón, en su Diálogo El Sofista, trata de
las afirmaciones y las negaciones, al tiempo que profundiza en el análisis de
estos, al distinguir los nombres de los verbos. Precisó que un verbo indica una
acción mientras que un nombre indica un agente.
Agregó que ni los nombres ni los verbos
constituyen individualmente un enunciado, una preposición, que en su forma
canónica exige un nombre y un verbo.
Propuso como axioma una afirmación que, en
otras palabras, se puede entender de la siguiente manera: en un principio fue
el enunciado. Para los retóricos el axioma sería: en un principio fue la
enunciación.
2. Aristóteles, en Las Categorías,
distingue las expresiones que tienen unidad proposicional de las que no,
asignándoles las siguientes significaciones: sustancia, cantidad, cualidad,
relación, lugar, tiempo, posición, estado, acción y pasión. Más que una
clasificación ontológica, nos ofrece una clasificación lingüística.
Propone una serie de razonamientos en torno a cuestiones
de sintaxis y de semántica. Define la proposición.
Al distinguir entre los nombres los comunes
de los singulares (propios) le conduce a los cuatro pares fundamentales de
proposiciones: singulares, universales, particulares e indefinidas.
Llegó a desarrollar elementos de la lógica
modal, que la constituye el estudio de nociones como la necesidad, la
imposibilidad, la posibilidad y la contingencia, además de las relaciones
lógicas entre estas.
En la construcción de sus fundamentos
encontramos investigaciones lingüísticas muy importantes referentes a la
sintaxis y la semántica.
Su gran mérito fue poner en relación el concepto retórico
de persuasión con el concepto de verosimilitud, además de intentar construir
sobre esta relación una retórica epistemológica.
Escribió tres libros de la Retórica:
- El libro primero
trata la cuestión del emisor del mensaje, el del orador y trata del uso de argumentos por parte del orador,
de cómo se ha de adaptar al público.
- En el segundo, el peripatético se ocupa del receptor
del mensaje, del público; profundiza en el estudio de las emociones, las
pasiones y el efecto de las argumentaciones.
- El libro tercero trata del mensaje, de la elocutio (las
"figuras"), y la dispositio (el orden de las partes del discurso); en
otras palabras, de la paradigmática y de la sintagmática, respectivamente.
3. Los estoicos fueron los iniciadores de la lógica de
preposiciones o enunciados. Proponían como principio fundamental que toda
preposición es verdadera o falsa. Dividieron las preposiciones en simples y no
simples. Las no simples vendrían a ser el resultado de la combinación de
composiciones diferentes.
Formularon un tratamiento correcto de las negativas
lógicas apropiadas para combinar proposiciones. Diferenciaron las simples
afirmativas de las simples negativas, considerando que, para formar una
negación, era necesario poner la partícula negativa delante de una proposición.
Consideraban la negación como una función de la verdad, sosteniendo que una
negación era verdadera si la preposición negada era falsa, y falsa si la negada
era verdadera. Entre las proposiciones no simples admitieron la conjunción, la
disyunción -inclusiva y exclusiva- y la condicional.
La conjunción, según los estoicos, sería verdadera si lo
era cada una de las preposiciones
componentes; en caso contrario, sería falsa. Una disyunción exclusiva
seríaverdadera si una de las preposiciones componentes era verdadera, la
disyunción inclusiva, falsa, sólo cuando todas las componentes eran falsas.
La condicional la consideraban como falsa sólo en el caso
que el antecedente fuera verdadero y el consecuente, falso.
Acostumbraban hacer uso de esqueletos argumentales;
"Si lo primero, entonces lo segundo; pero lo primero; luego lo
segundo"
Otros principios de deducción natural son:
2): "Si lo primero, entonces lo segundo. Pero no lo
segundo. Luego no lo primero".
3): "O lo primero o lo segundo. Pero no lo segundo.
Luego lo primero".
Corresponden a modus tollens y silogismo disyuntivo
respectivamente.
Habían definido el concepto de proposición, los axiomata
las habían clasificado, según su valor de verdad y dieron reglas semánticas de
composición que corresponden a nuestras modernas tablas de verdad. Llegan a
proponer los principios de validez en reglas dadas como esquemas de argumentos
sencillos.
Es con ellos que encontramos el primer tratamiento serio
de los signos y la primera teoría del significado. Diferencian "aquello
que es significado", "aquello que lo significa" y el
"objeto" que corresponden a significado, significante y cosa.
Diógenes y Crisipo distinguen cinco partes del discurso,
nombre propio, nombre común, verbo, conjunción y artículo. Es probable que
hayan sido los primeros en plantearse es estudio sistemático de la gramática
como complemento de la lógica. Definen sujeto y predicado a partir del concepto
lektai incompleto y completo. Los completos corresponden a todo tipo de
enunciado, los dividen en axiomata, nuestras aserciones en preguntas,
inquisiciones, órdenes, ruegos, promesas, suposiciones, proclamas. Hallaron
también lo que son las paradojas lógicas.
4. La última escuela griega importante fue la
alejandrina. Desarrolló técnicas gramaticales, conocidas hoy como gramática
tradicional.
Dionisio de Tracia proporcionó el primer modelo
sistemático de esta gramática. La constituye el tratamiento de las partes de la
oración: nombre, verbo, participio, artículo, pronombre, preposición, adverbio
y conjunción. A cada palabra se le agrega una o más categorías: caso, género,
número, tiempo, voz, modelo, etc. Esto quiere decir que la gramática es una
gramática de la palabra, una morfología. No trata de la manera cómo combinamos
las palabras para formar los enunciados.
Mostraron interés en problemas generales sobre el orígen
y la caracterización del lenguaje, pero principalmente en dos de ellos: la
polémica entre naturaleza y convención, y la que mantuvieron los analogistas y
los anormalistas.
El centro de la primera polémica era si el lenguaje
humano tenía un orden natural o convencional. Los naturalistas sostenían que el
lenguaje tiene orígenes independientes del comportamiento de las sociedades,
mientras que los convencionalistas mantenían que las relaciones
lenguaje/realidad de una sociedad se habían establecido mediante convenios.
Este problema obligó a profundizar en el estudio de la
estructura formal de las palabras con el fin de probar o refutar la conexión
directa entre una forma y su significado, concretándose en la práctica de la
etimología, a fin de descubrir el orígen auténtico de la palabra.
El otro problema era si el lenguaje estaba organizado de
una forma regular o no. Los analogistas afirmaban que la lengua era
esencialmente sistemática y regular, mientras que los anormalistas defendían la
tesis contraria. Ninguno estaba de acuerdo con lo que se podía entender por
regularidad. De manera que se llegó a una propuesta para clasificar las
palabras regulares de la lengua, a modelos taxonómicos de regularidades, a los
paradigmas.
La consecuencia de estos planteamientos en el lenguaje
sería el desarrollo de una gramática descriptiva que se constituyó en modelo de
la gramática tradicional.
5. Los romanos hicieron de transmisores de los
conocimientos lingüísticos griegos. La aparición de diversas complicaciones,
tales como la falta de artículo, les obligó a modificar mínimamente los modelos
que heredaron.
Varrón, con su obra De lingua latina, propuso codificar
las reglas fundamentales de la latinitas sobre la base -en terminología de la
lengua-, de la analogía (conceptos de paradigma, regularidad...), del uso y de
los grandes autores.
En la obra se destaca el tratamiento hacia las partes de
la oración. Realiza observaciones sobre lo que casi podríamos denominar
funcionamiento estructural del sistema de las declinaciones. Afirma que las
declinaciones son necesarias en todas las lenguas.
San Agustín en su obra De Doctrina Christiana, propone lo
que podrían ser unos elementos de la filosofía del signo. Parte de la idea de
las palabras como signos; se pueden aplicar a cosas, pero dejando en claro que
la cosa no es un signo.mDistingue entre signo, significado y cosa.
Entre los signos clasifica en naturalia y data, considera
la palabra (de los data) como el más importante, ya que a través de estos se
expresan los pensamientos. Así como las palabras son como índices de las cosas
son también índices del signo del pensamiento.
El signo es el lugar de articulación entre la lógica y el
lenguaje. El lenguaje no coincide con la "idea", es sólo el signo a
través del cual se manifiesta.
Donato elaboró una gramática abreviada que
trataba de las ocho partes del a oración, en forma de preguntas y respuestas, y
también una gramática más desarrollada que agregaba problemas de etimología.


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